La situación de las personas refugiadas o migrantes no puede dejar indiferente a nadie. Familias enteras huyen de una situación de conflicto armado, donde se ven obligadas a pasar por circunstancias infrahumanas. Por primera vez en la historia hay más mujeres, niños y niñas en movimiento que hombres. Estudios recientes han determinado que 1 de cada 3 refugiados o migrantes que llegan a Europa es un niño o una niña.

En medio de estas guerras y durante el viaje niños y niñas viven experiencias traumáticas con la perdida de alguno de sus familiares o incluso de toda su familia. Muchos de ellos también inician su trayectoria de migración solos, algunos pierden la vida en ese éxodo y los que logran sobrevivir se exponen a caer en redes de tráfico de menores.

Como organización que actua a favor de la Infancia y en defensa de sus derechos pedimos urgentemente una respuesta ante esta crisis que ponga su eje principal en la protección de los Derechos Humanos y, muy especialmente, de los Derechos de la Infancia. Millones de niños y niñas vienen huyendo de la miseria, de la guerra, de la muerte, a nuestro continente. Europa debe responder por solidaridad, por humanidad, por derecho y por moral.

De momento, esta respuesta es escasa y con grandes problemas en las fronteras y en la acogida. A pesar de reivindicar los Derechos Humanos, los paises europeos todavía no han tomado medidas efectivas para defenderlos y protegerlos. Países como Líbano acogen aproximadamente 1.000.000 de refugiados, Jordania más de 600.000 y Turquía más de 2 millones… ¿Y en Europa cuántos?

No podemos, ni debemos tolerar esta situación, por esa razón hemos decidido aunar esfuerzos con otras organizaciones que trabajan a favor de la infancia (Ayuda en Acción, Plan Internacional, Plataforma de la Infancia, Save the Children, World Vision y Unicef) para pedir medidas urgentes y la puesta en marcha de un plan Europeo de Protección para niños y niñas refugiados o migrantes  no acompañados o separados de sus familias. Queremos actuar conjuntamente y hacer un llamado a la sociedad para que todos y todas nos hagamos “responsables” para atenderlos y protegerlos.